ÍNDICES DE VEGETACIÓN

(NDVI - EVI)

Teo Dinardo - marzo del 2020


Las longitudes de onda de la radiación solar (bandas), y la respuesta de la vegetación a esa radiación (absorción y reflexión), proporcionan la información necesaria para obtener los distintos índices de vegetación.
Estos índices resultan de gran utilidad para el agro al permitir conocer la densidad relativa y la salud de los cultivos para cada píxel de una imágen satelital.
En los últimos 20 años, se han descrito una amplia gama de índices de vegetación en publicaciones científicas. El principal índice para el monitoreo de cultivos es el Índice de Vegetación de Diferencia Normalizada (NDVI), publicado en 1979.


NDVI

Debido a su robustez y al pequeño número de bandas requeridas para su cálculo (rojo e infrarrojo cercano), este índice puede obtenerse a partir todos o la mayoría de los satélites ópticos disponibles, lo que permite calibrar y comparar entre distintos satélites y ubicaciones (calibración cruzada de geosys™).
Las plantas usan la energía contenida en la luz solar para crecer mediante el proceso de fotosíntesis, donde está implicada la clorofila. La banda roja es absorbida solo por la clorofila, mientras que la banda azul es absorbida por otros componentes de las hojas, como los carotenoides, lo que hace que el azul esté menos correlacionado con el contenido de clorofila. Entonces, cuanto más rojo se absorbe, habrá más clorofila activa en las hojas (actividad fotosintética).
Las células vegetales, que están llenas de agua, actúan como un espejo para la banda del infrarrojo. Cuando la presión osmótica es alta, la planta refleja la mayor parte del infrarrojo. Por lo tanto, cuanto más infrarrojo refleje la planta, más vigorosa estará la vegetación.
Como muestra la imágen inferior, una vegetación saludable tendrá más radiación reflejada en la banda del infrarrojo cercano (IRC), y menos en las otras bandas como el rojo, por lo que tendrá valores de NDVI más cercanos a +1.

El índice NDVI adquiere valores entre -1 y +1. Valores bajos indican que la vegetación puede estar estresada o muerta, o los datos capturados son de suelo desnudo.


EVI

Conocido como el Índice de Vegetación Mejorado (EVI), fue desarrollado como una alternativa para abordar algunas de las limitaciones del NDVI. Este fue optimizado para mejorar la evaluación de la variabilidad en regiones de ALTA BIOMASA, haciéndolo MÁS SENSIBLE a las variaciones en la estructura de la vegetación.

Donde G es un factor de ganancia, C1 y C2 son coeficientes para los efectos de dispersión atmosférica, y L es un factor de corrección del suelo.

Fue desarrollado específicamente para:
1. Ser más sensible a los cambios en áreas que tienen alta biomasa (principal limitación del NDVI)
2. Reducir la influencia de las condiciones atmosféricas en los valores del índice de vegetación
3. Corregir las señales de fondo (suelo), de la cubierta vegetal

Mientras que el NDVI generalmente responde solo a la cantidad de clorofila presente, el índice EVI tiende a ser más sensible a los cambios, pudiéndose relacionar mejor con el índice de área foliar (IAF), la fenología y el estrés del cultivo.
Con el lanzamiento de los sensores MODIS a bordo de los satélites Terra y Aqua, la NASA adoptó al EVI como un producto MODIS estándar que el USGS distribuye.



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